Despedimos el 2104 con una reflexión elegida al azar y como siempre sentimos que está muy alineada con los pensamientos y sensaciones que fluyen por Esferas. Gracias a tod@s por participar y compartir. Os deseamos un Año Nuevo lleno de Luz, de Paz y de Amor.
# La nueva era está ya en el horizonte y se llama Era de la Luz. Es la era en la que el hombre sabe que todos somos iguales y que el reino de los cielos ha estado siempre dentro de él.
La Era de la Luz llevará al hombre de regreso al pensamiento ilimitado, a un reino sublime de amor, alegría y libertad de ser. Quienes formen parte del nuevo reino no serán los señores de la guerra ni los tiranos entre los hombres, sino los heraldos de la paz, que se han elevado sobre el estancamiento de la limitación para decir: «Yo soy Dios, y amo todo aquello que veo, pues soy todo lo que veo, y amo lo que soy».
Quien llegue a este entendimiento elevará la totalidad de la conciencia con su luz única y solitaria. Y, uno por uno, volveremos a un estado de ser ilimitado, enriquecido con las perlas de sabiduría que permitirán crear sabiamente en la próxima eternidad #
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que escuchaste por última vez el sonido de tu alma?
Recuerdas: Es profunda y presiona tu pecho porque necesita expresar los instantes sentidos. Es líquida y navega por las líneas del agua que te muestran el camino de vuelta a tu origen. Así es y así he sentido la inmensidad de una piedra que se ha cruzado en mi camino la última semana. Hoy quiero contaros una historia sobre la TANZANITA
A veces solo necesitas, parar y dejarte sorprender por el brillo de los cristales. Es el caso de este mineral que se manifestó en África en las laderas de una Montaña Sagrada: El Kilimanjaro. Poco sé de su leyenda pero, imagino y pienso que en algún momento la energía inteligente decidió nutrir con lagrimas azules una tierra seca, llena de polvo, de calor, de rituales severos y de silencio.
Este azul intenso necesitaba ser descubierto por los humanos y por eso, el planeta desvelaba otro secreto que necesitaba de un proceso alquímico de fusión para reconocerse en toda su plenitud. La tierra entregaba la zoisita y los humanos tuvieron que calentarla artificialmente para conseguir una gema sublime. La presión a la que está sometida la zoisita para conseguir esta tonalidad azul es de 600 grados, y evidentemente, solo su apariencia de agua, de océano profundo, ha podido mitigar el dolor y la presión vivida en el proceso de metamorfosis.
Algo así, nos pasa a los humanos en estos tiempos de cambios profundos. Pensamos que no resistiremos las altas presiones, pero somos capaces, y cuando nos recuperamos de las situaciones de impacto, sentimos como si nos hubieran colocado una válvula que regula nuestra presión interna. Es entonces, cuando descubrimos el sentido que tienen muchas cosas; y es entonces, cuando descubrimos que estaba escrito en algún lugar, que nuestro destino era ser participes y protagonistas de estas mutaciones.
¿A qué estás esperando para dejar tu sólida estancia y recuperar el ritmo de las olas? En la luz, al final del curso del río de la vida te estoy esperando. No gires tu rostro y sigue el latido de tu corazón azul. En la luz, te estamos esperando.
La TANZANITA me ha llevado a reconocerme antes ser materia. Me ha permitido recordar que siempre hay una luz que nos marca la dirección correcta o más adecuada. Me ha permitido escuchar la voz de algunos de nuestros antepasados que nos recuerdan, una y otra vez, que nuestra sociedad está enferma y que es necesario sumergirse en el lago azul de la eternidad para resurgir puros y transparentes.
La TANZANITA nos conecta con la esencia más pura. Absorbe preocupaciones y miedos para que podamos crecer espiritualmente. Nos ayuda a escuchar los mensajes de nuestros Guías y a conectar con nuestra esencia eterna para aceptar un nuevo proceso de evolución en el plano físico.
No podemos cambiar los acontecimientos, pero podemos modificar nuestra actitud frente a lo que sucede, podemos afrontar cada problema, pequeño o grande, con la mente sólida y transparente como un cristal…Esta es una de las frases que aparece en el prefacio de un libro sobre el I Ching, escrito por Flaminia Momigliano…Hemos recurrido a este texto, para encontrar un mensaje que actúe de bálsamo para el alma…Y el Libro de las Respuestas nos ha entregado varios mensajes que no son resultado de la casualidad. No existe.
El entorno y las circunstancias en las que nos movemos en España, son complicados y, cuando sabes, que las personas que están encargadas de gestionar y organizar la convivencia (y sobre todo las finanzas) son unos estafadores y unos corruptos, parece que se tambalea la visión de que otro mundo mejor es posible…
Nos enfadamos, nos sentimos decepcionados, frustrados, dolidos…Es entonces cuando nuestro bagaje personal, nos lleva a buscar en nuestro interior una puerta para salir de estas situaciones conflictivas. Buscamos la Fuente de donde brota la esperanza, el amor y la serenidad para compensar el dolor que nos causan nuestros propios hermanos. Seres de luz que han optado por hacer la vida casi imposible a otra parte de los mortales. Es su elección, pero también es nuestra elección, proteger nuestro poder personal y nuestra autoridad en la tierra. En Esferas, en el nuevo mundo que queremos crear, ya no es posible la derrota. Por evitar interferencias mentales, hemos preguntado al Universo y, a través del I Ching, nos ha entregado dos regalos maravillosos.
Fluorite on barite
Hemos encontrado una preciosa fluorita sobre una base sólida de luz. Con solo mirar el cristal, hemos vuelto a sentir paz y esperanzas inmensas. «Estamos liberando aquellas cosas que ya nos nos sirven, fijando nuestra visión en mundo más luminoso, y surgirán nuevas estructuras con capacidad de purificar aquello que no se adapte a un plan divino de convivencia en paz».
El segundo mensaje nos llegó a través del I Ching. Tenemos que asumir la responsabilidad y el compromiso de cambiar las cosas y además, en nuestra misión como Guerreros de la Luz tenemos que ser impecables e implacables para conseguir detener las injusticias del sistema en el que nos ha tocado vivir. Hay perdón pero es necesario que se busquen fórmulas para reparar los daños causados. Solo así se volverá a restaurar el equilibrio y una convivencia desde el respeto, la libertad y la igualdad.
«No basta con tener conciencia de que algo no funciona,