De regreso al origen

 

¿Cómo podemos comprender las estructuras que sostienen nuestra propia existencia?

Es casi tan complicado cómo sugerir al viento que mantenga una estructura sólida o pedir al fuego que avance sin devastar todo lo que encuentra a su paso. Y después de mucho tiempo empiezo a comprender que las cosas son, que por mucho que queramos o necesitemos modificar algunos comportamientos o situaciones, a veces, es imposible. Me he dado cuenta de que no puedo cambiar el agua por la tierra pero si que puedo transformarme y seguir mi propio camino.

Creo que todo reside en la magia de las formas y que conseguir definir nuestros sueños es lo que nos hace realmente grandes. Pensamos y creamos, y hacemos realidad lo que se ha estado gestando durante mucho tiempo. No surge de la nada, nace del convencimiento de que lo que no vemos, existe. Es comprender que lo que no vemos, que lo que no percibimos a simple vista, siempre tiene otro enfoque.

Cada ser, cada objeto, está formado por múltiples elementos…

Hace muchos años pregunté si podría convertir en realidad consciente todo aquello que proyectaba mi mente. Pocas fueron las respuestas y algunos me llegaron a mirar hasta de reojo. Pero estaba convencida de que era posible y nadie consiguió quitarme de la cabeza ese pensamiento. He seguido buscando y he encontrado algunas respuestas en las sensaciones y en los sentimientos. Siento que lo invisible se manifiesta día tras día frente a nosotros y que necesita de un reconocimiento expreso para existir en nuestra misma dimensión.

Quizás por eso la energía de la realidad no visible me ha llevado a sentir lo básico, los cinco elementos fundamentales en los que se asientan formas mucho más complejas. Creo en definitiva que era un recorrido necesario para que intentemos comprender otras formas de manifestación, como los cristales. Un cristal es un ser vivo con energía propia como el fuego, como el éter, como el viento, como el agua, como la tierra

Desde luego cuando decidí poner en marcha Esferas no tenía planificado hablar de los elementos básicos de la naturaleza pero esta página tiene vida propia, es un organismo que late con su propio corazón. Y ahora, creo que las primeras entradas de Esferas no podían ser de otra manera. Al fin y al cabo, hablamos de historias mágicas y tratamos de explicar algunas cosas que no se ven, tratamos de comprender los símbolos de la energía invisible, o lo que es lo mismo, tratamos de entender el lenguaje de la vida misma…

Esferas

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Desde que tenía siete años he buscado en la comunicación fórmulas para contar historias. Y lo he hecho durante más de veinte años en las esferas convencionales del mundo de la información. Como aportaría en mi trayectoria profesional he sido redactora, locutora, editora, y también guionista. Incluso estoy enredada en Internet con reflexiones personales, relatos cortos y apuntes de actualidad con los que llevo disfrutando algunos años.

   Hoy quiero mostrar otras ESFERAS diferentes del mundo de la comunicación,  escribir sobre los símbolos y el lenguaje que utilizan los cristales para conectar con nosotros y así acceder a su energía invisible. Una energía, que a primera vista no podemos percibir con los sentidos más básicos, pero que con la práctica, con un poco de paciencia y alguna dosis de sensibilidad se nos presenta de una forma sutil ante nosotros.

   Estoy convencida de que esta energía invisible, los planos energéticos en los que habitamos día tras día existen, nos aportan una gran dosis de información para nuestros quehaceres y desafíos cotidianos, y desde luego, no son producto de una alucinación personal o colectiva. Este espacio en red quiero utilizarlo para contar otras historias sobre historias diferentes.

¡ESTÁIS TODOS INVITADOS!